Se trata de ir uniendo con un hilo fino tejido con mis pasos y ruedas, todos y cada uno de los pueblos del Mediterráneo, los paisajes, las culturas, las construcciones, la naturaleza, el arte… Que el origen de nuestra cultura hasta nuestros días se puede encontrar junto a nuestro marMare Nostrum” el que nos une "el que no entiende de fronteras...."
Mostrando entradas con la etiqueta relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relatos. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de junio de 2012

Cadaqués, Catalunya.(Natura).

La noche mágica
(de brujas)
Cap de Creus
(Entre Cadaqués y Roses)

"El mar como una hoguera"

Esta es la mejor manera de ser feliz, el NO ya lo tienes, sólo corres el riesgo de alcanzar el SI... La vida es una sola, hay que VIVIRLA y ser FELIZ, (soyez heureux).
Debería seguir un orden pero como mi vida tampoco está ordenada, espero que sepáis ordenarlo.


Yo ahora voy a contar parte de la verbena del 2012.

domingo, 24 de julio de 2011

“Que podría ser?” mariamg

mariamg
“Que podría ser?” mediterráneo, mediterránea
No sé cómo es su nombre pero podría llamarlo-a…
Lo busco por el mediterráneo pues salió de un sueño y yo persigo este otro.
Empecé  buscándolo con una bicicleta y con el silencio que ella me otorga, con la lentitud que en ella la caracteriza; a veces lo busco a pie para ver si detrás de ese árbol, si esa piedra, oh! si el duende que me da permiso me dice algo más de él o ella.
Mirare si un perro la Nena es capaz de detectar viendo su aurea eso si la posee, pues la visión y el olfato de esos animales de compañía podría facilitarme con mayor éxito mi búsqueda. Me adentro también en un dulce vaivén como la mecedora para no asustarlo.
 Mi búsqueda será por ese sueño, a pesar de las dificultades que me presta la vida que cada día van sumando. Tanto por aire, por mar o por tierra seguiré en los restos de mi existencia por dura y pobre sea. Moriré sin saber pero al menos tendré la oportunidad de reunir todas las arenas limpias de los tres continentes para ver si quiere revivirse y yo estar en paz con migo misma y al mundo este ser.
Esta imagen reflejada en mi mente con las formas no muy definidas pero, pero con algunos pequeños detalles que me ayudan en algo que busco y no sé si lo encontrare. Soy persistente…
Me pregunto muy seguido: si dormirá en las profundidades de nuestro mar o de mi mente?
Tengo una imagen de dos cabezas unidas por el cuerpo un tanto inusual con deslizantes circunferencias parecidas a tres ruedas, se mueve con mucha rapidez al igual que lo hace la serpiente. Me da la sensación que son dos pero al darme cuenta que una de ellas solo tiene la vista con unos grandes ojos el brillo de su mirada solo es parecido al de los faros majestuosos que nos orientan en nuestra mar que da la dirección y te alerta de un peligro. Tiene el olfato… o para poder respirar como los delfines.
Luego la otra cabeza solo tiene boca para alimentarse de granitos de arenas con diferentes sabores como de colores para él, entre playa y playa; oh! en las orillas deslizándose dentro de las olas. No lo sé. Su cuerpo me indica por la variedad de color y del supuesto tacto que es de eso de lo que se alimenta.
Pierde con las olas del agua salada cuanto más violenta sea la mar más pequeño se hace por su constante desgaste como si se tratara de una roca y se recupera con esos granitos tan diferentes de la arena, sea en la orilla como en el fondo del mar que lo mantienen en vida.
Una cabeza apoya por la barbilla sobre otra suavemente  entre una forma de almohada para poder dormir y tener todos sus sentidos, no sentirse solo y poder escuchar entre uno y otro algo que posiblemente construyas los dos.  
Podría ser una mala pasada que me da mis sueños? La locura que nos hacen buscar esos objetivos y la lucha del día a día para sentirnos vivos.
Pues claro está que no pueden estar separados si no morirían, unidos con suavidad que parece que están al trote uno sobre otro. Galopando en las entrañas de las aguas como caballitos de mar se tratara.
Tendrán sexos diferentes para poder regenerarse el solo?
Su variedad de color me da por imaginar que cual más pura y limpio con el brillo de la arena del mar; son sus granitos que a la suma de su cuerpo supera más de 1000 con la libertad que en los tres continentes lo despierta si lo que encuentra a su orilla es felicidad y va aumentando un espacio que está  entre uno y otro como en una bolsa de un canguro fuera, criando el futuro nuevo ser.
Las guerras provocan que este más delgado, los malos sentimientos de las gentes provoca que este triste, la contaminación le quita el brillo de su luz en la mirada se pone enfermo. Tengo entendido: la mar no entiende de fronteras como la tierra, esto es lo que me indica que pertenece al mar.
Esto me da a entender que no se genera con facilidad por muchas cosas malas que hacemos las personas sin más…
Quiero en mi búsqueda dar un gran mensaje para todos los quieran escuchar, ya leído lo anterior está todo dicho bicho.  
mariamg


sábado, 14 de mayo de 2011

Elena Soto

Entre olas y riscos
Corazón dividido
Pez-cabra que agita las aletas con nostalgia de cumbres
Cabra-pez que hunde las pezuñas añorando el abismo.

Corazón dividido de un ser de bestiario.

Branquias labradas por el aire que roza el cielo
Pulmones disueltos por el movimiento perpetuo de las aguas
¿Dónde podrá habitar?

Elena Soto

sábado, 5 de marzo de 2011

Cuentos, "arenas" Mediterraneo



En una playa de bcn sin ubicación en el gps. Esta entre la Luna llena y el Sol bajo; rodeada de agua  salada con su movimiento rompe en las rocas para salpicar  posiblemente a ese grano de arena que tiene color negro (despierta).

Que es una vida? Un granito de arena, frágil y minúscula…

No-me-ve

Este granito de arena de color negro hoy llamado No-me-ve con aires de grandeza como para comerse el mundo, pero carece de estabilidad y es frágil.
Que no somos nada, pero a la que pudo comprar la felicidad temporal y superficial su pensamiento fueron otros, su tolerancia se iría a poca poco. Le facilito el ver a otros granitos de color negro y poder estar en una mentira que solo se lo cree él, No-me-ve.
Pero se la cree y es capaz de estar sin preocupaciones, perdiendo lo poco que estaba consiguiendo el brillo de ese Sol que lo iluminaba era conseguir tener otro color y que no fuera solo negro…
No quiso estar de acuerdo con otras arenas felices y llenas armonía para dar fruto en el espacio del tiempo y crear algo juntamente.

El solo fue arrastrándose por unas olas hacia dentro del mar creyendo que el agua le daría más brillo, no eran más arenas negras, sumergido sin poder rodar, incrustado dentro sin ver el Sol. Que tenía esa agua, era diferente… No eran más arenas negras…

El mar tiene la tendencia de devolver todo lo malo (botellas de plástico, redes de pesca rotas, troncos, petróleo, etc.…) sea invierno o verano no importa. Cuando tenemos tormenta con más motivo se lleva hasta los malos pensamientos.  

No-me-ve quedo atrapado en una masa muy espesa, siendo expulsado por el mar y las otras arenas más otras sin querer fueron tras él. 
Unos guantes muy gruesos recogieron toda esa masa la entraron en un saco que fue cargado en un tractor…

mariamg

lunes, 1 de noviembre de 2010

Baleares



Dejadas, en tierra de nadie, emergiendo desde diferentes
plataformas continentales, no supieron donde y como situarse…


Desde la prehistoria, pasaron a ser fenicias, romanas,
cartaginesas, visigodas, musulmanas y cristianas.


Compitieron en su tiempo con ciudades estado que
devinieron italianas, fueron cuna de grandes cartógrafos,
controlaron el comercio de medio mundo cuando este parecía
ser solo el nuestro, en los tiempos en el que el mundo parecía
estar limitado por nuestro mar, sus gentes temieron, sufrieron,
acogieron y ejercieron de piratas y corsarios…


En otros tiempos sus habitantes fueron raptados, vendidos en
mercados Africanos como esclavos, su entidad geográfica fue
mancillada, disgregada, se apropiaron de ellas algunas de las casas
nobles de Europa dividiéndolas nuevamente…


Esa fue su historia, nada pudo con ellas…


La unidad de esos trozos de tierra dejados en tierra de nadie,
envuelta por el agua, pervivió a todo, la historia no es solo el paso
del tiempo, no es solo la historia de los hombres, no es solo el
pasado, esa unidad única se llama Islas Baleares y son el resultado
de todo eso vivido y mucho más…


Varadas en un horizonte lumínico en el que las puestas de sol son
espectaculares, parecen barcos anclados en su pasado que miran a
su futuro siempre difuso. Nadie sabe si el sol se esconde tras el mar o
simplemente pretende estar a su altura en su recorrido diario


La personalidad de cada una de ellas es única y diferente a lo
conocido fuera de ellas y entre ellas.


Sus nombres evocan nombres de flores, nombres de ensueño,
nombres de deseos


Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera, son solo alguna de estas
islas que conforman el microcosmos de su historia, Cabrera es por
todos los amantes de la naturaleza, sin duda, conocida, pero no
todos conocen algunas que pueden contar historias apasionantes y
mágicas como esos trozos cercanos a las islas mayores… S’ Espardell,
Espalmador, Sa Dragonera o Sa Conillera u otras como Es Vedra,
Tagomago o Aire… cuyos nombres por si solos encienden el fuego de
la imaginación.


Apasionantes son todas esas islas, son esos paraísos.

                                                        Slow

sábado, 25 de septiembre de 2010

mariamg

“Un grito al cielo, rompiendo, desgarrándose.
Siento mi izquierda, que me deja volar…
Ser yo, y vivir con intensidad.”
mariamg


Mi sueño, envuelto de una fina capa de cristal.
Siento mis pies vacíos, sin poder tener los secretos del mar.
Con mi montura rodando voy en busca de mi otro yo, que espero encontrar.
Y con el brillo del pez arcoíris, entre los rayos de la luna, se ven las estrellas que me dan el calor de la noche.
Mis pensamientos, desbordando emociones de cara a nuestro mediterráneo.
                 mariamg

martes, 7 de septiembre de 2010

Soledad impregnada de vida

                   Soledad impregnada de vida
La llegada a este paraje, me dio relajación para poder meditar e intentar poner las cosas en su sitio comprobando que estaba yo sola, viendo algunos de los rincones de estos lugares, sintiendo más de lo que mis poros estaban recibiendo; estar entre mí y mi izquierda real poder entrar en lo que podría ser y es. La realidad es otra, pero es mi momento a soñar y tenerlo todo dentro de mí con el tiempo a favor, el mar tranquilo. Como mi mente entrara en un mundo lleno de felicidad entre lo poco o mucho que me rodea. Así debería ser la vida sin perjuicios pudiendo disfrutar de los sentidos que tenemos en los momentos que nos da la naturaleza creando con ella, nuestra ilusión. Entre yo y yo estoy yo, que me siento, me respeto andando y recibiendo ese rayo de sol que me ama, el aire que me ayuda a latir esa izquierda sin preocupación de comer, del dormir, ni de nada más. Dando vueltas sobre mí en un punto de real atractivo con  los sentidos lejos pero incrustados dentro descubro solo parte de lo que me quiere enseñar la naturaleza. No se puede atar al más veloz cuando tiene esa necesidad de correr, el volar alto sin dejar de respirar con los vientos a favor.
Este es mi momento que deseo compartir en la distancia.                                      mariamg

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Flor mediterrani

De las arenas catalanas mariamg

Es el inicio, es el final...
Catalunya es parte de esa península insertada en Europa llamada Ibérica, que, forma por cuatro provincias, tres de ellas tienen mar.
¿Es el mar el que forma la arena que lo contiene, que lo mantiene?
No...
Como un árbol que va generando ramas y estas dan su fruto, las hojas, para culminar en la flor, así, en las montañas de Catalunya se transforma la roca en flor de arena, que transportada por los ríos sueñan con ese agua salada.
Desde el aire, las flores de arena hacen el camino contrario al del árbol: las ramas o lo que son en realidad los ríos se transforman en ese mero medio de transporte que imperceptiblemente colma de arena y arenas su raíz, al mar, nuestro mar, el mar de flores, de arena que es el Mediterráneo.             "Slow"
   

martes, 20 de julio de 2010

Slow



Mi; Izquierda
No siempre es fácil, no siempre es evidente.
Quien acaricia a quien?
-El mar al aire?
-El aire al mar?
Nosotros, provenientes del primero, surcamos el segundo.
Y asistimos a ese lenguaje, a esa manera de hablarse que tienen.
Y así no nos extraña.
Vemos como el mar se levanta jugando con el aire, comprimiéndolo tocándolo. A ese acto que contemplamos continuamente le hemos puesto el nombre de mujer, ola le llamamos y es la forma habitual en la que el mar juega y dialoga con su compañero el aire, pero no es la única...
Si miramos fijamente al mar veremos que no solo salta apoyándose en las rocas en ese eterno juego sino que a veces lanza a sus criaturas fuera de si para que sean tocadas, acariciadas por su aliado: el aire.
Y que decir del aire... siempre atento como ese amante, ese gran soñador de imposibles, atento a lo más importante y único en su existencia, el gran acompañante de ese viaje al infinito...
Esa lámina de contacto siempre cambiante que comparten hace soñar a los hombres. El aire cuida el mar a veces le envía rayos de sol, le deja ver la luna, a veces le acaricia en mayor o menor medida con su lluvia haciéndole entender siempre lo evidente:
Que son lo mismo, que pertenecen a lo mismo, que están formandos por lo mismo... naturaleza.
Las gotas de lluvia son la unión imperecedera del aire con el mar, el aire penetra imperceptiblemente a través de la lluvia en la epidermis del mar como respuesta a ese juego infinito de intercambio de mensajes

miércoles, 30 de junio de 2010

Mayra

 TORMENTAS
Si mi padre me viera ahora pensaría que estoy loca, como mi madre. Mamá también hablaba con el mar, cada mañana salía al despertar el alba, bajaba andando  los 2 km que nos separaban del mar y allí se quedaba por horas, impasible, imperturbable, ajena. La gente del pueblo murmuraba que era a causa de la tormenta. Aquella tormenta terrible que barrió con lo que era una incipiente ciudad y se llevo 101 vidas, 203 casas, las ilusiones de muchos y la cordura de otros.
Yo tenía tan solo 8 años, recuerdo que  desperté en medio de una pesadilla cayendo en cuenta de que la tormenta era real, bajé las escaleras aterrada en medio de la oscuridad y fue entonces cuando escuché los gritos de mi padre llamando a mamá. Miré por  la ventana y alcancé a ver su silueta corriendo colina abajo y entonces grité desde lo más profundo de  mi miedo, grité con los pulmones, con el corazón, con todo lo que daba mi garganta, grité tratando de  que mi voz la alcanzara a través de los truenos; pero ella no escuchó, la tormenta había silenciado mi clamor. Nunca supimos por qué se fue y una especie de pacto tácito hizo que ni mi padre ni yo dijéramos nunca nada sobre aquella noche, solo que despertamos y mi madre  no estaba.  Tuvimos, como tantos otros, un funeral sin muerto. En el pueblo todos éramos dolientes así que no intercambiamos pésames sino miradas solidarias, abrazos y alguna taza de café. El luto nos cayó encima en forma de neblina permanente, cielos grises y mucha  oscuridad.
Durante 7 meses tuve la misma pesadilla recurrente cada noche: la tormenta, mi madre huyendo hacia ella y un velorio sin cuerpo presente. Pero con el tiempo aquél sueño horrendo me empezó a abandonar y en el pueblo poco a poco  se comenzaron a llevar los colores y las sonrisas al tiempo que  la playa lentamente recuperaba visitantes.
Mi madre apareció un 9 de septiembre. Habían pasado exactamente  2 años, 4 meses y 8 días desde la tormenta. Entró con su propia llave y se sentó en su sillón de siempre mientras  papá y yo la observábamos incapaces de articular palabra, al cabo de un rato se levantó y besándome con la ternura de antes me dijo que ya era hora de dormir. Ese día comprendí el significado de la palabra abandono y aprendí que el abandono duele más que la muerte. Nunca nadie me dio ninguna explicación, ni tan siquiera me contaron una mentira. La vida tan sólo continuó fluyendo casi normalmente, con la novedad de  las murmuraciones de los vecinos, mis sentimientos encontrados y las largas estancias diarias de mi madre en la playa. Pero hace 2 años volvió la tormenta, no importa que esta tuviera otro nombre, nosotros, las victimas, sabemos que es la misma. Fue esa noche que mi madre entró  a mi habitación, me besó en la frente y antes de decir adiós me lo explicó: que no me abandonaba, que nunca lo había hecho y que nunca lo haría, que era el mar que le hablaba  y que en los días de tormenta la llamaba, y que ella debía ir a su encuentro como también iría yo algún día. Esta vez no grité al verla partir, tenía ya 15 años y había aprendido a guardar mis miedos muy dentro. Tampoco la velamos esta vez. Mi padre recogió en silencio sus ropas y sus fotos y las quemó en el jardín, dejando que el viento llevara  hacia el mar las cenizas de su recuerdo.
Desde entonces vengo a la playa a la espera de que el mar me hable. Pasó las horas aquí sentada, me llenó los ojos de azul y el corazón de paz pero no escucho ni una sola palabra. Hasta hoy.
Hoy oscureció a pleno día, la noche cayó de tajo y la gente apresurada cerró los negocios y se atrincheró en sus casas. Mi padre se encerró en su habitación sin decir palabra y yo me quedé en la ventana mirando cómo se formaba la tormenta. La misma tormenta de siempre, con otro nombre pero la misma. Y entonces lo escuché, primero muy quedo y luego cada vez más fuerte, su voz retumbando por encima del ruido de la tormenta. Era el mar que me hablaba, el mar que furioso me reclamaba a su lado. Un mandato obligatorio, impostergable, ineludible. Bajé corriendo la colina, los 2 km que me separan del mar, y ahora estoy aquí, como una loca, en medio de una tormenta mortal conversando con el mar, adentrándome más y más en sus aguas poderosas, sintiendo toda su fuerza sobre mí, haciéndome una con él. Ahora lo entiendo todo y soy feliz, ahora me reencuentro con mi madre.
Mayra Cespedes Moreno

viernes, 18 de junio de 2010

La Transandalus desde Catalunya,Slow

La Transandalus desde Catalunya
Matalascañas- El Puerto de Santa María
Dicen, no sé, que hoy, en la etapa de hoy, se sufre un montón, que el gran puerto de esta ruta es el paso por la playa que te lleva cerca de la desenbocadura del río del Sur.
Con prisa, huyendo de lo que considero en esencia indigno, de lo que hace trampa continuamente, que no deja de crecer en detrimento de la belleza, he salido de estampida sin importarme lo duro que ha sido lo que se ha presentado. A las 6h50"  había pleamar, a esa hora nada hay abierto, a esa hora las cubiertas de mi bici tocaban la arena....
La naturaleza me ha visto llorar por dentro, ha visto como mis pensamientos se iban vistiendo de un negro crepuscular mientras me iba poco a poco mostrando un paisaje fascinante con el que me intentaba animar, con el que pugnaba, al tiempo, contra todo lo negativo que iba pasando por mi mente y ha debido de ser que me ha tratado con dulzura y me ha cuidado porque no se me ha hecho tan pesado como lo imaginaba, el tránsito por un paisaje duro y agreste, en el que caminas más que pedaleas, en el que de reojo vas observando a ese enemigo y amigo, a mi bienhechor, a mi aliado, el mar transformado en Océano que cambiará muy pronto, nuevamente de denominación....
El Océano me lo ha explicado:  La naturaleza tiene la frontera que le pone el hombre, la naturaleza no entiende de líneas que separan provincias o regiones, del mismo modo, la naturaleza no entiende de límites artificiales entre mares y Océanos....
Vagando y mirando a retazos a mi izquierda, entreteniéndome, queriendo escapar de mi estado de ánimo he ido recorriendo todos y cada uno de esos Km. salidos de otro mundo, que no parecen estar aquí y que te transportan a una situación lejana de algo similar al mundo tecnológico y te acercan a ese mundo primigenio de la razón en la que, me doy cuenta, también aquí sobro yo....
Lentamente, sin ninguna prisa, he llegado al río, a ese río por el que navegarón los romanos y los árabes, por el que subierón las riquezas de un mundo encontrado....
Antonio Machado lo recitaba así:
¡ Oh Guadalquivir! te vi en Cazorla nacer y hoy en Sanlúcar morir.
Muchas formas hay de marchar de una provincia, muchas formas hay de llegar a una provincia, pero es innegable que marchar de una provincia, de una playa, la del Malandar, para llegar a un puerto, el de Oaso, de otra provincia es una forma más de original de hacerlo.
El barquero me ha pasado al otro lado, Sanlúcar de Barrameda población de dulce recuerdo.... Tras el paso por ese espectacular, fascinante y maravilloso desierto limitado por las dunas y el agua salada que rompiendo junto a la orilla rompe el silencio con su compadre el viento, Sanlúcar esplendorosa es un disfrute continuo, aquí la bebida en su máxima expresión se llama manzanilla, sus carreras de caballos herederas de la historia de un marques y sus playas son sellos de identidad de aquella población cuyo origen fue el del control de la entrada y salida por el río cuando este era nucho más río, de aquí partieron grandes ``descubridores´´ una vez desentrañado el misterio del fin del mar que era Océano allá por los inicios del siglo XVI de nuestra era.
Aquí he perdido el río, aquí se anuncia una nueva y próxima andadura, puesto que estamos en Cádiz: la andadura del mediterráneo.
Pronto era para acabar en Sanlúcar, a pesar del enorme esfuerzo....
Así, con la memoria perdida de lucidez y con un regusto extraño en la boca y en los sentidos he marchado de esa población que lo tiene todo, que nada le falta salvo yo, por esta  provincia que me ha acogido y que representa mucho en el pasado aunque sospecho que más representará en el futuro: Cádiz o tal vez Almería...
Es Cádiz  la provincia en la que los hacedores de la ruta han consentido el transitar el mayor tiempo posible en la cercanía del mar en su versión aceánica. Una senda rural deliciosa y fácil me ha llevado a El Puerto como a muchos les gusta decir que es el destino de hoy en la provincia de la encrucijada, demasiadas cosas coexixten en Cádiz la cercanía otro continente, el paso del mar al Océano, la provincia de lo chocante en estas latitudes como son la lluvia y el viento, espacios renombrados y míticos.... Todo eso y mundo más es Cádiz....
En el Puerto de Santa María he rendido mi esfuerzo y aún un poco sobrepasado, espero la recuperación y la asimilación de lo vivido en estas dos jornadas que me han deparado muchas jornadas juntas, mucho, tal vez demasiado vivido junto....
Espero tan solo respirar y sentir.
Slow está en Cádiz.
Slow ha pasado por media provincia de Jaén, Córdoba, Sevilla y Huelva.


Consejos para pasar de  Matalascañas hasta San Lucar por la arena, junto a la costa.
El primer consejo es : Seguro que quieres hacerlo? es absolutamente presiso que quieras hacerlo.
Segundo: Estas convencido de poder empujar unos vente quilómetros la bici por la arena y pedalear unos diez sobre la misma.
Tercero: La bajamar tiene trampras, a poco que veas agua a tu derecha, Ojo!!, ese agua está saliendo por algún lugar hacia el Océano, eso significa que vas a cruzar un mini o no tan mini rio de agua salada.
Cuarto: La playa debería de estar desierta.... Pero es increíble la cantidad de coches que pasan... Saludales! nunca se sabe....
Quinto: Olvidate de esa imagen en la que la bici parece deslizarse sobre la dura arena, no es cierta.
Sexto: Elige un día medio nublado o directamente nublado.
Séptimo: No te olvides de llevar algo de comer y mucho de beber.
Octavo: Sal del hotel a la hora de la Pleamar, así cuando empiece tu odisea, el Océano ya estará un poco retirado.
Yo no lo volveré a hacer más....

viernes, 28 de mayo de 2010

Claire Derouin


Una sencilla historia para empezar

(Claire Derouin, en 
Cuentos y leyendas en torno al Mediterráneo)
Hace muchísimo tiempo, cuando el mar estaba aún más desierto que los mismos desiertos, vivía un joven en la orilla norte del Mediterráneo.
El pobre no era demasiado atractivo, pues tenía la cabeza un poco grande y caminaba como un mono. Pero tenía una voz muy cantarina y, lo que es más importante, una inteligencia excepcional: el cerebro de nuestro joven homo sapiens era tan grande como una sandía. No había día que no inventara una nueva técnica de caza o fabricara un utensilio de cocina para mejorar la calidad de su alimentación; siempre estaba experimentando con todo lo que la naturaleza le ofrecía, es decir, con piedras, metales, maderas, plantas y animales, para tratar de descubrir cosas nuevas.
Este joven sabio de la Prehistoria tenía una hermana gemela a la que quería con ternura. Eran como uña y carne, y formaban una pareja ideal a la hora de trabajar. La joven era menos impulsiva que su hermano y siempre le daba buenos consejos.
Por desgracia, su fructífera cooperación no tuvo tiempo de dar sus frutos, ya que un día se vieron bruscamente separados por un violento cataclismo. El agitado mar se llevó el acantilado en el que vivían y les arrastró en direcciones opuestas. El joven fue a parar al oeste de la cuenca mediterránea, justo enfrente de su hermana, que acabó en el este, en lo que hoy es la costa del Líbano.
Pasaron algunos meses y los dos se quedaron a vivir en el lugar donde el destino les había conducido. Él formó una familia en Occidente y ella en Oriente, pero nada ni nadie conseguía hacerles felices. Hasta que al final se dieron cuenta de que no podían vivir el uno sin el otro.
Entonces el joven homo sapiens decidió ir a buscar a su hermana. Y después de un terrible viaje lleno de dificultades y de extraños monstruos, la encontró en las orillas de su nuevo y lejano país.
A partir de entonces, se trasladaban por turno el uno a la región del otro y se reencontraban tanto en el este como en el oeste. Tardaban varios meses en recorrer el camino, pues éste serpenteaba a lo largo de la costa y les obligaba a dar grandes rodeos. La única forma de evitarlos hubiera sido cruzando el mar, pero el joven, que no sabía nadar -pues en aquella época nadie sabía nadar-, no quería ni oír hablar de ello. Durante uno de sus reencuentros, intentaron buscar una forma de solucionar ese problema. El hermano dijo a la hermana:
-¡Ya está, hermanita! ¡Se me acaba de ocurrir una idea! ¡Inventaré una cosa para flotar! Cogeré el esqueleto de un conejo, lo recubriré con la piel de otro conejo y lo untaré de pez para que pueda flotar en la superficie del agua. ¡Así podremos visitarnos con mayor facilidad y más a menudo sin ni siquiera mojarnos los pies!
La hermana, siempre buena consejera, le dijo:
-Es una idea muy buena, pero puedes mejorarla. Creo que un conejo es demasiado pequeño para colocar los dos pies, sería mejor que utilizaras el esqueleto de un asno. Pero, como sus huesos son demasiado porosos, deberías coger unos tablones de madera y darles la forma de unas costillas. Si luego los unieras formando una estructura parecida al esqueleto de un asno, la recubrieras de piel y la embadurnaras de pez, entonces, ¡conseguirías una verdadera proeza!
Y haciendo lo que su hermana le dijo, el inteligente joven, mientras canturreaba, inventó el barco.
Y nunca más el Mediterráneo fue un desierto de agua salada.